AUNQUE SOY DE LA MANCHA NO MANCHO A NADIE

Recopilación de artículos sobre Manzanares

lunes, 23 de septiembre de 2019

CONVERSACIONES DE YO CONMIGO - 10




El más allá

No sé si será la vejez cercana, pero me encuentro estos días “morrongueando” con el tema de la muerte. Ya sé que me has comentado muchas veces que a la muerte no se la espera, porque está ahí desde que nacimos.

Pero, hace poco, en mi Parroquia de toda la vida, donde me bautizaron, y donde, salvo el casamiento, se han desarrollado muchos acontecimientos religiosos de mi vida y la de mi familia, ha tenido lugar el funeral por los difuntos del mes pasado y, al contrario que otras veces, había mucha gente para orar y pedir por el eterno descanso de esas personas; unas más conocidas y otras menos, pero todas iguales a la hora de la muerte, ya sean grandes hombres o mujeres o personas humildes y sin importancia.

Días después, un domingo por la mañana, me encuentro con un programa en la 2 a primera hora, en el que se puede ver un banquete sencillo de representantes de las tres religiones monoteístas, para conmemorar el final del Ramadán. Son personas que están varios escalones por encima de mi concepción de las religiones. Digo esto, porque solo conozco, creo que superficialmente, la nuestra, la cristiana y, eso me da para pensar, si solo nos salvamos los seguidores de Cristo o, ese Buen Dios, al que me gusta nombrar así, porque lo siento sencillo y bueno, solo habita en nuestros templos o también lo está en las sinagogas y en las mezquitas.

Me da por pensar en que, soy católico y cristiano, porque he nacido aquí y medito sobre la condición martirial de los cristianos que han nacido en tierras donde el cristianismo es minoritario y también pienso en esos otros cristianos que viven entre nosotros, pero no son católicos. ¿Qué pasa con esas personas a las que no conozco, aunque haya iglesias protestantes o evangélicas en nuestro pueblo? ¿Se salvarán ellos también?

Y a todo ello uno algunas preguntas más, pero la fundamental, dirigiéndome a ese hombre religioso que habita dentro mío, como de cada cual: ¿Realmente tenemos que estar pensando constantemente en si nos salvaremos o no? ¿Cómo podemos medir la misericordia del Padre Eterno? ¿No es mejor ser una buena persona siempre y preocuparse también de los mandamientos? ¿Solo nos salvamos los que vamos a la iglesia?

Perdona, me estoy enrollando y agradezco tu crítica. YO, entiendo que, todo esto no es tan complicado, y no debería ser necesario estar pensando siempre en el palo y la zanahoria, porque Dios, ME parece a MI, no mide de esa manera. Pero viendo a tanta gente pidiendo por sus deudos, me ha dado por pensar que es una bendición de Dios que tanta gente se preocupe por la salvación de los suyos y quizás, nos preocupamos más de lo que menos importa para nuestras vidas y no reparamos en la otra. En la definitiva.

Vale. Corto ya. Pero seguro que esto te va a hacer pensar un poquito más en que somos eternos, pero tenemos mucho que aprender de la eternidad y la actualidad.

viernes, 23 de agosto de 2019

CONVERSACIONES DE YO CONMIGO - 16




¡Qué coñazo!

- Querido YO, hoy la cosa va de teléfonos. ¿Te apetece que hablemos de ellos?

-Recuerdo hace muchos años. Demasiados. YO empezaba a trabajar en una de las notarías de Manzanares. Llegaba de la escuela, prácticamente un niño de una casa en la que no había muchos adelantos de los de entonces. En el día a día, llegó un momento en que sonó el teléfono, recuerdo que era el número 777 de entonces y, el jefe, oficial mayor, me ordenó que lo atendiera yo. Da la casualidad que nunca había cogido un auricular de teléfono y mucho menos tenía soltura para responder a la llamada. Muerto de miedo, como si me fuera a comer, respondí con el “dígame” de rigor y ahí se rompió mi “virginidad” con respecto a este aparatejo que, a día de hoy, se ha convertido en uno de los acompañantes imprescindibles de todo humano que se precie y con el que, los niños empiezan a jugar desde la cuna.

Después llegó mi larga estancia fuera de Manzanares y, hasta tener casa propia en Valdepeñas, no tuve teléfono en casa. Sí lo tenía en mi lugar de trabajo y aún no habían llegado los móviles que tuve allá por los 90’. En un momento de mi vida profesional, se convirtió en un intruso en mi intimidad, porque estaba localizable para mi empresa las veinticuatro horas y el teléfono y las llamadas las pagaba yo. Ahora, con estos avances tan impresionantes, los teléfonos móviles o smartphones son algo así como un ordenador de bolsillo, con Internet a todas horas y mensajería instantánea, al que recurren también mis nietas para distraerse o jugar. Por lo que actualmente el teléfono y la cuota mensual los pago yo, pero compartimos el uso y la propiedad “mis niñas” y yo.

Otra cosa que me molesta sobremanera es la forma en que se cuelan en la intimidad de mi casa, vendedores y “pedidores” de todo tipo, sin atenerse a horarios ni las más mínimas normas de cortesía. No hay derecho que ellos se aprovechen de mi inversión y mis gastos para tener entrada gratuita a mi hogar, sin el más mínimo respeto y, si se tercia, en caso de no interesarles lo que respondes, te cuelgan sin despedirse. No hay derecho.

A lo que iba. Al igual que en el caso de los coches, creo que actualmente abusamos y no reparamos en gastos y, en una casa, raro es el miembro de la unidad familiar que no tiene su propio teléfono móvil. Tanto los niños como los mayores, parece que hemos nacido con la cabeza baja. Solo sabemos hablar con los dedos y es el único medio de relacionarse. Prácticamente ya no se habla por teléfono. Se wasapea y ya está. Todos los excesos son malos, pero de este, es excesivo el uso y abuso que se hace. No sabemos salir a la calle sin el móvil en el bolsillo o el bolso y si lo perdemos de vista un momento, lo buscamos más que si se nos hubiera perdido la cartera. Es sorprendente este fenómeno que, supongo, no quedará aquí, porque ya están experimentando con terminales más grandes, más flexibles, enrollables y desplegables. ¡Qué barbaridad!

- Bueno, yo creo que estas pasado de fecha como los yogures caducados. Tienes que ir con los tiempos. Anda déjame el móvil que voy a ver el partido que transmiten por un portal de Internet.

- Claro, claro. Faltaría más. Toma y disfrútalo.   

miércoles, 14 de agosto de 2019

CONVERSACIONES DE YO CONMIGO - 15




“Si pudieras explicarlo todo, no tendrías en qué creer”


- Me da la impresión que, todo esto de nuestras “conversaciones” es un poco consecuencia de que estás “algo pirao”, con esa fijación tuya del “alemán”. Vamos a ver, ¿de dónde sacas ahora esta frase? ¿Porque no eres tan inteligente, ni siquiera eres tan creyente como tú crees?

- Es cierto. ¡Qué bien me conoces! Ya debías saber que esta frase está extraída de un dialogo, en un capítulo de una serie futurista de viajes espaciales, que estoy viendo actualmente. Pero podría ser, perfectamente sacada del Evangelio o Buena Noticia.

- Estamos a 20-J del Corpus y, que Dios me perdone, pero, viendo tanto lujo y tanta fanfarria como se gasta, quizás para atraer más turismo hacia Toledo, me viene a la mente una frase, esta, sí es de Jesús, del 23-J del Corpus: “Dadles vosotros de comer”. Quizás esté en una de esas largas noches oscuras que todos atravesamos y que nos hacen volvernos “odiosos” e “intolerantes”, pero creo que Jesús nunca gastó muchos lujos, ni quiso ocupar un lugar preeminente en ningún sitio y la gente lo seguía sin dudarlo.

El Jesús que YO siento en MI corazón, es una persona que, siéndolo TODO, pasa inadvertido. Es un Dios que, a base de quererte, en silencio, poco a poco se va arraigando muy dentro, a la que no puedes negarle nada, con la que te entiendes sin hablar. Es un Dios todo bondad y generosidad, alguien que, a base de buscarlo, te lo encuentras en todo, sin excepción. Un Dios exigente que, a base de entregarse, cada vez es más completo y más grande. Un Dios al que no le hacen falta muchas palabras para explicarlo todo. Un Dios que no pide nada y lo da todo.

Pero ¡ay amigo! cuando ese Dios del que te hablo y al que, poco a poco, voy conociendo, te elige para algo, aunque no te agrade, no le digas nunca NO, porque Él se las va a arreglar, para que sea que SÍ y, cuando comprendas que es por ahí por donde quiere que vayas, no puedes oponerte, porque Él sabe lo que te conviene o lo que le conviene a los que te rodean y se vale de TI para llevarlo a cabo.

No sé, igual me he desviado, pero ME gusta ese Dios escondido del Sagrario. Hay muchas veces que estás allí, frente a Él y notas que se ha ido a hacer algún recado o que está observándote y esperándote, pero no quiere que lo sepas, pero ¡ay amigo! cuando lo llamas y quiere estar allí, entonces percibes ese ciento por uno que a Él le gustaba tanto decir.

- Oye YO, ¿sabes que me quedo igual que al principio? ¿Tú por qué crees, si no ves?

- No sabría decirte. Es algo tan grande, que no sé explicar, que cuando intento averiguarlo, me entran ganas de no insistir. Yo sé que Él está ahí y que cuando quiera se mostrará para que lo conozca. ¿Acaso hace falta más?

- Perdona, no lo entiendo. Pero te creo. Por cierto, qué lío es este, que no publicamos por orden las conversaciones.

- Algún día me lo explicaré YO y te lo diré. Gracias por la observación.  

sábado, 27 de julio de 2019

CONVERSACIONES DE YO CONMIGO - 19




¡Que se vayan a la porra!

- Una pregunta: ¿Qué te parece lo de las sesiones de investidura para la Presidencia del Gobierno, de estos últimos días?

- ¿De verdad te interesa, mi subjetiva opinión? Pues yo digo que se vayan todos a la porra, porque es lamentable que tengan a tantos millones de personas pendientes de que solucionen un trámite necesario para el buen funcionamiento de la nación y ellos estén inmersos en enconar sus diferencias y dejar todo como estaba. Bueno, como estaba no. Lo han dejado todo patas arriba.

- ¿Qué solución crees que tiene esto? ¿Unas nuevas elecciones? ¿Que vuelvan otra vez al “gitaneo” de yo te doy tú me das? ¿Que el rey se lo proponga a los de la derecha y se abstengan los otros? ¿Que haya elecciones nuevamente para ver si nos convencen y no vamos ninguno a votar? ¿Qué crees que sería mejor, para que ellos, por una vez, cumplan debidamente con lo que es su obligación con todos aquellos que los hemos votado religiosamente?

- Una cosa te voy a decir: Ellos tienen la obligación de llegar a un acuerdo, activa o pasivamente, porque el pueblo les ha otorgado un mandato y esto pasa de castaño oscuro. Yo no voy a entender que se vayan de vacaciones y que no empiecen, desde ya mismo, a buscar una solución para este problemón que ellos han creado.

Si no son capaces de llegar a un acuerdo, si sus personalismos están por encima de su deber como gobernantes, si nos van a hacer votar hasta que salga lo que ellos quieran, hablo de unos y otros: azules, verdes, naranjas, rojos, morados, etc., que no vuelvan a presentarse a los próximos comicios y que dejen paso a otros u otras que tengan menos soberbia y más ganas de servir, que para eso vienen a la política: pasa servir, para sacrificarse y luchar y negociar, sin levantarse de la mesa hasta conseguir lo que sus votantes les han delegado: conseguir un nuevo presidente y un nuevo gobierno de la nación. Esto ya pasa de castaño oscuro y me da la impresión que estamos en manos de unos trepas ambiciosos y mediocres.

- No quiero afirmar taxativamente, porque en estos momentos estoy muy cabreado, pero, si son tan incapaces que la única solución es convocar nuevas elecciones, para que votemos las mismas “jetas” que en las elecciones anteriores, CONMIGO QUE NO CUENTEN, QUE SE VAYAN A LA PORRA.  

jueves, 18 de julio de 2019

CONVERSACIONES DE YO CONMIGO - 14




¡Qué viva el vino!


Me gustaría dejar claro que, aunque intrascendentes, nuestras conversaciones no son un divertimento, sino una introspección personal del yo con la persona, conmigo. Las personas, normalmente, cuidamos nuestra imagen y hasta nuestras opiniones. Pero, interiormente además de alma o ánima, porque somos seres animados, tenemos una conciencia, una moral y una forma de ver la vida que, muchas veces, nos guardamos, porque en esa convivencia “pacífica” con los demás, no conviene expresarnos abiertamente. Eso es lo que yo pretendo con estas conversaciones que estamos teniendo y que, cualquier día nos enemistamos y dejamos de tener.

- ¿Cómo lo quieres? ¿Blanco o tinto?

- Personalmente, me encantan los dos, siempre y cuando sean del año y no estén pasados por roble. Me gusta el vino fresco y fresquito, aunque los doctos digan que hay que beberlo, sobre todo el tinto, a determinada temperatura. Aunque parezca una bobada, el vino es bebida de dioses. Por cierto, haciendo un ínterin en la conversación, me gustan las uvas un montón, sobre todo, recién cogidas de la cepa o de la parra. Están y saben exquisitas.

En cuanto al “traguillo”, recuerdo con simpatía aquella forma de tomar el vino, que contemplaba cuando niño. Cuando iba a la carbonería de la callejuela de la Hoz, siendo niño, a comprar picón para el brasero de la mesa camilla en el que nos calentábamos toda la familia, fundamentalmente las piernas, debajo de las faldas, siempre llamaron mi atención aquellos hombres que llegaban, pedían un cuarto, que les servían en una botella pequeña de gaseosa, se lo bebían como si fuera agua, en un instante, con fruición, con un gusto que yo, entonces, no entendía, y se despedían hasta el próximo trago. Recuerdo las tabernas, mucho más modestas que los bares, donde iba la gente humilde y acompañaba la bebida con los riquísimos “palomos” (patatas cocidas con picante) o el trozo de pepino y tomate y un largo inventario de ricos y humildes aperitivos. Eran otros tiempos.

Recuerdo a mi padre, pisando en el jaraíz de la bodega de Cendal, todas las vendimias y recuerdo hasta hacérseme la boca agua el rico vino de aguja, sin filtrar, cogido directamente de la tinaja por el bodeguero de Mayoralas y que parecía que tenía sifón. Riquísimo. Pura delicia. Hoy en día no le hago ascos a una buena copa de vino, en esas copas tan hermosas y tan bien concebidas para conservar y transmitir los aromas. Por cierto, sin falso patrioterismo, me gusta el vino de Manzanares, con preferencia, y el de la Mancha. El resto, los bebo si se tercia, pero estoy acostumbrado a los sabores de lo nuestro.

- Como siempre, me he ido de madre. Lo que yo quería decir es que, el vino es como una religión. Te lo puedo explicar, pero si no lo practico, “se nos va el vino en catas”. No digo que haya que emborracharse para dar ejemplo, pero, para quitarse la sed el agua o una cerveza, pero, para disfrutar, el buen vino de nuestra tierra. Que los que nos contemplan, observen que nos gusta lo bueno y nos vean con la copa en la mano, disfrutando de un blanco o un tinto, oliéndolo, paladeándolo, tragándolo y con un gesto de complacencia cuando lo ingerimos. No es agua. Es un manjar de dioses. Démoslo a conocer.

- ¿Que no te gusta? Presumo que te pasa lo que aquel que ve el arroz negro y se le figura que sabrá u olerá mal y, cuando lo prueba... Repite. No me cuentes pamplinas. Tú, bebe vino y no te ocupes del vecino. Nos vemos y nos oímos.

martes, 9 de julio de 2019

CONVERSACIONES DE YO CONMIGO - 13




Los brazos


Querido YO, esta tarde, después de escuchar una homilía mariana y contemplar al Niño en brazos de su Madre, con alguna lágrima de más, recuerdo los brazos que ME mecieron, las manos que ME acariciaron, los labios que ME besaron, los oídos que ME escucharon y aquellos ojos que ME miraron y radiografiaron MI vida, aquel recuerdo que se quedó CONMIGO y que, solo es eso: RECUERDO, que no presencia, ni ausencia.

La recuerdo lavando en la “artesilla” sobre aquella tabla rugosa o fregando el suelo con la bayeta; un suelo de madera o de tierra y baldosas, que permitía devolver o compensar otras gracias recibidas en la familia. La recuerdo joven y, la recuerdo menos joven. La recuerdo dependiente y la recuerdo suficiente. La recuerdo velar mi sueño y la recuerdo despertándome a las tantas de la madrugada, para emprender, como cada lunes de madrugada, un nuevo viaje, alzando su mano desde la puerta del hogar, antes de que yo diera la vuelta a la esquina.

Son... tantos recuerdos, tanta añoranza, tantos deseos de volverla a ver y abrazarla. Seguro que solo te lo puedo contar a ti, porque cualquiera me dirá que no merece la pena perder el tiempo con los recuerdos, que hay que mirar hacia adelante y valorar todo lo que la vida tiene para uno un poco más allá, en el siguiente trecho del camino. Y llevarán razón. Seguro que he de dar gracias por tantos bienes, casi todos intangibles, pero muy valiosos y que he de considerar como regalos de dioses...

Pero esta tarde, quizás por desentonar, he recordado los brazos fuertes de MI MADRE y me ha dado por llorar... Solo un poco, pero me ha servido de consuelo. Perdóname, ha sido una debilidad que, quizás no se repita.

sábado, 29 de junio de 2019

CONVERSACIONES DE YO CONMIGO - 12




Exceso

- Ya sé que el que está gordo es por algo, pero, el tema que voy a sacar, no es de los que más te gustan. Aún a riesgo de aburrirte ¿qué te parece la gran cantidad de coches que hay en nuestro pueblo en estos tiempos? ¿No crees que, incluso un coche por familia es todo un exceso? ¿Cómo ves el tema de aparcar en Manzanares, donde te ves y te deseas para encontrar un hueco, incluso en los extrarradios?

- Bueno, ya conoces mi opinión sobre la materia. Como no ignoras, me saqué el carnet de conducir después del servicio militar y fue por la pura fuerza, porque me resultaba necesario para desplazarme al trabajo. Si no hubiera sido así, quizás hoy no tendría ni carnet de conducir, ni coche.

Si te digo la verdad, conducir no es algo que me vuelva loco, no me gusta, prefiero ir de “paquete”, pero no cabe duda que, en algunas ocasiones, el coche se hace imprescindible para moverse tanto en la ciudad, como hacia afuera. Lo que no entiendo es que, para cualquier cosa que vayamos a hacer, hayamos de trasladarnos en coche. Mucho más si se trata de ir al centro de la ciudad, donde, como es natural, cada día hay más prohibiciones de acceder con el vehículo, incluyendo la zona azul. Además, creo que cada vez más, se ha de tender a facilitar el tránsito de los peatones por la calle, dado que, en los momentos presentes, en que tendemos a respetar cada vez menos las normas y señales, ocurre que, en muchas ocasiones, el peatón tiene que andar con cuatro ojos, porque cuando menos te despistas, incluso en los pasos de cebra, puedes ser atropellado.

Eso sin contar que, hay muchos vehículos, de dos o cuatro ruedas, que se atreven a circular, sin pudor, con temeridad y olvidando las normas más elementales de comportamiento cívico, por dirección prohibida y conductores que aparcan sus vehículos en lugar prohibido, incluso sabiendo que ahí hay una salida de vehículos y que podemos obstaculizar el normal desarrollo de la vida ciudadana y entorpecer y molestar a los demás.

No sé, es muy difícil poner coto a la proliferación y la invasión del territorio del ciudadano de a pie, por parte de los que van motorizados y pretenden llegar cuanto antes a donde van, aparcando, si es posible a la puerta de su destino, cosa de todo punto imposible en la actualidad, lo que nos debería llevar a considerar, seriamente, en qué ocasiones podemos desplazarnos con el vehículo y en qué otras, es conveniente ir andando. También cabría la posibilidad de crear unas líneas de autobuses que facilitaran el traslado colectivo, pero por experiencias anteriores, parece que no es viable esa otra opción, simplemente porque no lo utilizamos.

En cualquier caso, pienso que se debería apelar a la responsabilidad ciudadana y, si no es posible, echar mano de las prohibiciones y las zonas prohibidas para el tránsito de vehículos. Es algo que tiene una difícil solución, porque los vehículos están, poco a poco, invadiendo los espacios que, en buena lógica, deberían de ser para disfrute, paseo y solaz, de las personas.

Creo que no he logrado atraer tu atención, porque te veo “amodorrao”. En fin, los milagros, a veces existen, pero en este caso, va a ser que no.  

lunes, 24 de junio de 2019

CONVERSACIONES DE YO CONMIGO - 11




Antes que me alcance el alemán 1 (AlzheimerAlzheimer)

- ¿Es broma? ¿O qué?

- Bueno... Es una respuesta que le escuché pronunciar hace unos días a un locutor de radio, justificando un olvido. Pero esto no va de enfermedades ni de olvidos. Va de recuerdos antiguos y modernos. Porque, antes que los años y los achaques nos hagan olvidar quienes somos ¿o debería decir quién soy?, me gustaría que, juntos, recordáramos, ahora que se aproximan nuestras Ferias y Fiestas, las ferias de nuestra infancia y juventud, que son las que me quedan más lejos. ¿Qué te parece?

- Pues, que no hay color, querido. Las ferias de hoy en día no tienen encanto, ni se percibe la ilusión de otros tiempos.

- A eso iba. En principio y, aunque sean reminiscencias del tardofranquismo, aunque lo solíamos ver muy de lejos y vestidos de “trapillo”, yo no olvido aquella proclamación de zagala mayor y zagalillas, la pompa y la emoción que traslucían. Hoy, cada año mejoran un poquito, pero creo que nunca volverán a ser tan “ceremoniosas”.

Y si quieres que siga desempolvando recuerdos, vienen a mi memoria las ferias que tuvieron trágicos recuerdos de niñez, en una humilde vivienda, frente a la ermita de la Virgen del Carmen. Aquella feria, una noche, solo quedamos en casa mi madre y yo. El resto de vecinos marcharon a disfrutar de la feria y, mi padre, estaba lejos del pueblo, segando a destajo. Aquella noche, mientras dormíamos, unos cacos robaron en las viviendas vecinas y recuerdo el despertar, cuando llamaron por la ventana de nuestra alcoba los guardias civiles. Esa es una pequeña descripción de un mal y vago recuerdo.

Después, si quieres que te haga sonreír, recuerdo una de las primeras ferias provinciales del campo. Una tarde, con permiso de mi madre, marchamos mi hermana y yo a verla y, como niños, tanto nos deslumbró el recinto y todo lo que allí veíamos que, aunque oía por los altavoces, “unos niños que se han perdido acudan a la entrada”, no lo asociaba a mi persona y menos a mi pequeña hermana que venía “a mi cuidado”.

Recuerdo aquellas tardes de solanera y calor, el tractor del Ayuntamiento, arrastrando el remolque-cisterna, que casi embarraba los paseos de tierra por donde, unas horas más tarde, discurrirían las personas ávidas de disfrutar con todos sus sentidos de tantas cosas como, una vez al año, nos traían los feriantes.

Después, más joven, recuerdo aquellos bailes, con las mejores atracciones del momento en la Caseta Municipal vs Pérgola, las mejores películas que se proyectaban en Manzanares esos días, en los cines de verano (Recreo, Martín, Escala, Parque, etc.). Los circos, los “caballitos” o carruseles, el trenecillo, las sillas locas, los autos de choque, los pim pam pum, los chamizos, las berenjenas, las deliciosas “patatillas”, los camarones, el coco, las porciones de turrón, duro o blando. Mucho después, los bares ambulantes con los famosos pollos asados, toda una delicia para disfrutar en aquellos tiempos. Las casetas con juguetes, toda una novedad, dos veces al año, porque solo había juguetes en Manzanares para Reyes y para la Feria.

Hoy ya no queda nada de aquello. Sobre todo, la ilusión con que esperábamos la feria, lo pendientes que estábamos, cuando ya empecé a trabajar, de la revista que vendían en la Imprenta Rodríguez, que leía ávidamente para descubrir toda la programación ferial. Las mañanas de feria en la Plaza, calle Cárcel y Paseos del Río. No había baile del vermut, pero estaba casi todo abierto y, un simple refresco, a esa hora del mediodía, te sabía a gloria. Eso o los famosos refrescos y polos de hielo rallado de Marcos o las berenjenas de Santos o la bolsa de patatas de la Brava.

No sé si es que, cuando llegamos a mayores, tendemos a recordar la infancia y juventud mejor que cualquier otra época de nuestras vidas y las magnificamos, pero creo que “el alemán”, todavía no se ha apoderado totalmente de mi cabeza. ¿Cómo estás tú?    






lunes, 17 de junio de 2019

CONVERSACIONES DE YO CONMIGO - 8




Día de Castilla La Mancha – 31 de mayo 2019

Hoy estamos de fiesta en toda la región y quisiera preguntarte seriamente:

- ¿A ti qué te parece que cada año se celebre esta efeméride en Castilla La Mancha?

- Pues, aunque me digas que no hay mucha tradición de región manchega, solo 36 años, te diré que, cuando llega este día, me siento más español que nunca, porque esta tierra, empezando por Don Quijote, siguiendo por Sancho Panza, admirando a Dulcinea, es más española y universal que muchas que se consideran de abolengo. Además, aquí, que yo sepa, no existen, todavía, los nacionalistas. Aquí somos gente laboriosa y emprendedora, de aquellos que, con una saca de pan, patatas y harina de pitos, emprendían, cada lunes, el camino de ida al quiñón o al pedazo de tierra del que extraían, a cambio de su sudor, el sustento de sus familias. También de aquellos que, un día, emigraron a otras tierras y, a cambio de su trabajo, siendo siempre destacados por su laboriosidad, consiguieron un futuro tranquilo para los suyos. Gente respetuosa, dócil y abnegada que se ha abierto, a día de hoy, con la autonomía regional, a un futuro hermoso y lleno de promesas, que ha mejorado la vida en esta querida tierra parda y que, mira el mañana con ilusión y ganas de mejorar.

Cuando escucho que hay por ahí algunos políticos que abogan por devolver las competencias adquiridas al Gobierno Central, me parece que ellos no han vivido aquellos tiempos en que, para cualquier desgracia o intervención quirúrgica, solo nos quedaba viajar a Madrid, el que pudiera y tuviera acceso a los médicos de allí o, simplemente, morirse rabiando en su cama. O aquello de que solo estudiaban carrera universitaria aquellos que podían costeárselo su familia en las universidades de otras provincias o regiones. Los demás, fueran o no aptos para ello, se tenían que resignar a los estudios primarios y poco más. Y tantas cosas más, que uno, que es mayor, ha visto y vivido y no quiere recordar ahora, porque esta tierra, es tierra de promisión y oportunidades actualmente.

Me gusta mi tierra y sus gentes. He tenido la suerte de vivir en casi todas las provincias de Castilla La Mancha y me enorgullezco de las personas y los políticos que contribuyen a hacerla más grande cada día. Y, cómo no, me gusta mi pueblo, Manzanares, y agradezco también el mañana que van creando, día a día, estos políticos que han gestionado el progreso y los logros de nuestra ciudad. Aunque te ruego que no lo comentes, viendo la celebración en el Auditorio de Albacete, he intentado, sin éxito, ubicar a nuestro Alcalde en la celebración, porque, por si no lo sabías, para mí, se vote lo que se vote, cuando se han abierto las urnas, el Alcalde electo, es el Alcalde de todos los manzanareños, nuestro máximo representante, allí donde esté.

Sí, me gusta mi tierra y agradezco la celebración, cada año, del Día de Castilla la Mancha. Que sea por muchos años.

CONVERSACIONES DE YO CONMIGO - 7




“Adioses”


Querido YO, ¿cómo llevas la primavera?

No sé qué decirte. Creo que un poco melancólico, lo que me recuerda que, en esta vida nuestra, TUYA Y MÍA, hemos vivido cientos, miles de despedidas, porque eso de estar fuera, más lejos o más cerca de los seres queridos, nos ha originado, junto a esa hermosa familia que un día formamos, infinidad de viajes, multitud de “ya estamos aquí” “ya hemos llegado” “nos vamos” “hasta pronto” “volvemos dentro de tanto tiempo”, etc.

No ha sido mala mi vida trashumante, pero, ahora, cuando me toca quedarme y ver como otros se marchan, comprendo que los míos quedaran un poco preocupados y tristones cuando yo ponía el contacto de mi coche o cogía la maleta y me encaminaba para la estación. Es imposible acostumbrarse a decir adiós, una y otra vez y, hasta hay veces que uno se resiste a comprender que ha nacido y, por suerte, vive, después de muchos años, en donde siempre quiso vivir, pero vive en un lugar que nunca será autosuficiente para conseguir que, como antaño, “la gallina tenga recogidos los polluelos entre sus alas”.

Esta vida está plagada de adioses y, cuando hace unos días, decíamos adiós a Jerónimo, recordaba otros adioses similares, de personas tan queridas y tan importantes en mi vida, como mi padre o mi madre, por poner algún ejemplo “sin importancia”.

Pero no todo ha de ser melancolía y añoranza, a la vez que hartazgo de tantos viajes como solemos emprender ahora, porque también, la vida, nos concede muchos “holas” como la llegada del amor, de los hijos, de los nietos y hasta algunos o algunas, pueden presumir de decir hola a la fortuna, muchos a la alegría y muchísimos más a la felicidad, que no suele ser efímera, aunque quizás pasajera.

Ya, me imagino que todo esto es un rollo para ti, que no quieres melancolía y prefieres la distracción y la jarana, pero es que, si no te tuviera a ti, mi contrapeso, sería una pena de hombre. ¿Nos tomamos algo?

domingo, 9 de junio de 2019

CONVERSACIONES DE YO CONMIGO - 6






Vivencias

No sé por qué no te gusta que numeremos nuestras pláticas o conversaciones, pero si te gusta más le ponemos de título “RECUERDOS o VIVENCIAS”.

Porque hoy, 25 de mayo, se cumplen años, bastantes, en que, frente al altar, le diste el sí a tu esposa y, si me lo permites, sin enojarte, te diré que esto no es cosa de balances ni de cuantificar todo lo perdido o conseguido juntos. Porque, cuando el tiempo nos llena de recuerdos y nos hace emocionarnos la contemplación de unas fotos o algún detalle nimio, pero importante para UNO, es imposible valorarlo, sin expresar esa manida frase de que todo eso “ha merecido la pena”. Porque, cuando los años, a veces, se cuentan por algo más que kilos añadidos o cabellos nevados y escasos, es imposible que ese tiempo haya sido baldío.

Uno, mira hacia adelante y los ve ahí, llenos de vida: la esposa, las hijas, los compañeros o cónyuges de éstas, las nietas, los hermanos, la sobrina. Y, aunque no quiera, mirando ese álbum gráfico o virtual, echa en falta a los padres, a los tíos, a los abuelos, a algunos amigos que se fueron y sigue sin querer hacer balance, porque no lo es, porque es vida vivida y compartida, años gastados de los de esa libreta imaginaria que se nos ha dado al nacer, con luces y sombras, con penas y alegrías, CON MUCHO AMOR, a veces algún dolor o una tormenta de lágrimas, pero es vida que merece la pena vivir y compartir.

Y a UNO, le parece que se ha ido muy deprisa, casi sin tiempo para gozarla y disfrutarla. Pero no es así, porque, un minuto son sesenta segundos, aunque lo quieras estirar o encoger, es vida entregada, gastada y disfrutada o padecida, según los casos. Vida que ha merecido la pena, pulso a pulso, latido a latido, inspiración a inspiración, la que hemos de agradecer y de la que hemos de dar cuentas en algún momento. Gracias Señor por la vida.

Veo que hoy no nos hemos dormido ninguno. ¿Cuánta vida crees que nos queda? Seguro que menos de la que hemos vivido. ¿Qué te parece si seguimos viviendo UNIDOS?



lunes, 3 de junio de 2019

CONVERSACIONES DE YO CONMIGO - 5



CONVERSACIONES DE YO CONMIGO – 5

Palabras


PerdónaME, pero a raíz de alguna poesía que últimamente he escuchado, me ha dado por pensar en el inadecuado uso que hacemos de las palabras, ese bien intangible que, de una manera hablada o escrita, nos permite comunicarnos.

Pero es que, cuando el poeta “baraja” las palabras para llevar a cabo su composición, casi siempre, hace verdaderos milagros y logra, sin pretenderlo o quizás pretendiéndolo, verdaderas maravillas, con las que traspasar esa capa material de nuestros cuerpos, e impregnarse suavemente en nuestros corazones y en nuestras conciencias, además de en nuestra memoria. Es como un bálsamo, que nos recuerda nuestra insignificancia y nuestra finitud, nuestra misión mundana, desde que fuimos concebidos, de ser instrumento de bien y verdad para los demás.

Esto, así contado, es algo que cualquiera, en su sano juicio, comprende e intenta poner en práctica, mientras no se desequilibre su psique y comience a desbarrar y a desperdiciar las palabras, composiciones sencillas a base de letras normales, que, de este modo, se pueden volver puñales que hieran y destrocen los sentimientos más resistentes.

Cuando esto escribo, acaba de fallecer uno de los políticos más importantes de nuestra historia reciente y, cuando aparecían sus coetáneos, oponentes o adversarios de otros partidos, reconocían su mesura y su hombría cabal, recordando, sin embargo, que no siempre habían sido justos con esa persona a la hora de oponerse a sus propuestas, ya fuera en las Cortes, en los medios de comunicación o en cualquier otro episodio del discurrir cotidiano de la función pública.

Y profundizando un poco más en el interior de las palabras, en sus significados y utilización, en estos días, en que todo son palabras y más palabras, promesas y propósitos hablados o escritos, a uno, que no llegó a acabar el Bachillerato pero que disfruta aprendiendo nuevas palabras cada día, le resulta chocante, cuando menos, ese ímpetu, ese no escucharse, ese solaparse y quitar la palabra al contrincante u oponente o adversario, todo con la pretensión de sustraerle algunos sufragios y conseguir ser el o la elegida. Parece que no les interesan las palabras, parece que no están pendientes de lo que allí se cuece. Llevan una cantinela aprendida y todo hay que adaptarlo a ese mensaje que, en la mayoría de los casos, hace que los escuchantes desconecten su atención y piensen en lo ridículo que resulta ver a dos personas hablándose, sin escucharse. Y mientras, el ciudadano, intuye que de esa manera pocas soluciones se van a aportar para mejorar esta sociedad que tanta necesidad tiene de soluciones para los problemas de las personas, que, a fin de cuentas, son los sujetos pasivos, a los que solo se suelen dirigir nuestros políticos, cuando necesitan de sus sufragios.

miércoles, 29 de mayo de 2019

CONVERSACIONES DE YO CONMIGO - 4B






“El día después...” (27-M)

Óyeme YO, ¿tú a quién votaste el domingo?

DiscúlpaME, pero es que el voto es secreto y normalmente, TU Y YO, no necesitamos preguntarNOS, porque, que yo sepa, somos lo mismo: un ciudadano que, además de necesidades, tiene inteligencia y comprende y entiende que no todo se limita a unos días de campañas y promesas y, después del día D, vienen cuatro años, PARA TODOS, en los cuales trabajar, cada uno en donde le haya correspondido, para hacer una ciudad mejor, y, SOBRE TODO, para que los ciudadanos, entes que tienen nombre, apellidos, sentimientos, apetencias y toda una vida llena de necesidades, las vean cubiertas o, al menos, sientan que, todos los días, los políticos, tanto en tareas de gobierno, como los que quedan en la oposición o fuera de los escaños de la sala de plenos, siguen trabajando y desarrollando su programa.

Y si quieres que te diga lo que pienso yo de estos resultados, supongo y creo que acertaré, que los ciudadanos y ciudadanas, al margen de lo que hayamos votado en cada caso, a nivel local, han visto una buena gestión en el Gobierno Municipal y han deseado una continuidad de cuatro años más, para completar los proyectos en marcha, sin dejarlos al albur de una posible gestión en mayoría minoritaria o con necesidades de negociar cada paso que tengan que dar en el futuro. Eso, sin olvidarse de alguna persona, trabajador infatigable, que ha dedicado toda la legislatura a representar a los ciudadanos y a llevar a la sala de plenos las inquietudes, que en muchas ocasiones le han supuesto bofetones sin mano, pero a llevar las preguntas e inquietudes de tanta gente que lo ha abordado en la calle y le han pedido que intente ayudar a solucionar problemas, que para muchos pueden ser pequeños, pero que trasladados a la vida de cada cual son barreras infranqueables sin la ayuda de los demás.

Lo demás, ya lo sabes y, ojalá que los afectados por los mayores o menores varapalos, entiendan que desde el 27 hay que salir a la calle y empaparse de las realidades que los rodean y no aguardar a unas semanas antes, para empezar a “darse a ver” y contarnos cuatro cosas. Porque es necesario, desde la vocación política de las personas que pretenden regir nuestros destinos, que estén presentes, que se les vea, que se les escuche, que nos escuchen. Y si no les gusta mezclarse y oler el olor de cada uno de los ciudadanos a los que les pedirán el voto dentro de cuatro años, que se vayan a su casa o a sus trabajos y dejen paso a tanta gente sencilla, que está dispuesta a servirlos, incluso sin que, a lo largo de su vida, figuren en una papeleta electoral o les “regalen” un escaño durante cuatro años.

Entre esa gente, que pronto se sentarán en lugar destacado en el salón de plenos, no me es difícil recordar la cara de casi todos asignándoles una utilidad para el pueblo que nos acoge y al que amamos sobre todas las cosas. Quiera Dios que ocurra igual, dentro de poco, con los que llegan nuevos y con los que se han quedado fuera, pero seguirán trabajando, desde donde les haya tocado, por el bienestar de sus conciudadanos.
¡ENHORABUENA A LOS GANADORES Y MUCHOS ÁNIMOS A LOS QUE SE HAN QUEDADO FUERA!

El pueblo es sabio y no se suele equivocar, ni olvida lo bueno y lo malo a lo largo de una legislatura.  



viernes, 24 de mayo de 2019

CONVERSACIONES DE YO CONMIGO - 4





¿Sabes? En este mes tan especial y tan hermoso de mayo, cuya acepción que más me gusta es la derivada “del término Maius Juppiter, una reducción de máximus, el más grande”, me viene a la memoria, viendo tantos niños y niñas con su flamante traje de primera comunión, que yo también recibí, por primera vez, al Señor Eucaristía. Parece que lo estoy recordando como si fuera ayer. Iba con traje de pantalones cortos, proveniente de otra prenda de un familiar que alguien de mi familia “había vuelto” y quedaba como nuevo. Recuerdo que mis padres hicieron unos recordatorios y que fuimos a algunas casas y, cuando les entregaba la estampa, me regalaban algo de dinero y que, al mediodía, mi tía Elvira, que Dios tenga en su gloria, que era una excelente cocinera, nos preparó un pollo en pepitoria como almuerzo especial. Bueno, no creo que tenga que recordarte, que cuando en casa de un “pobre” se comía pollo, era en las grandes ocasiones, que casi nunca llegaban.

Y me dirás: “Oye, te olvidas de lo fundamental”, como quién te dio la Sagrada Forma, o qué recuerdas de ese momento. Me avergüenza decirte que no lo recuerdo. ¿Será porque estaba en una nube? ¿Algo así como un poco deslumbrado o superado por el momento? No lo sé, pero debió ser algo grande, aunque yo era muy pequeño.

Valiéndome de esa incipiente experiencia, que los que somos mayores tendemos a recordar, aunque olvidemos, con frecuencia, la próxima cita con el médico, en este mundo actual tan materialista y tan poco dado a creer o a tener fe en lo que la Iglesia predica, cuando los veo “tan majos” “tan bien vestidos” “tan con las manos juntas, como intentando entender y retener el momento feliz de su primera comunión”, sin precipitarme a juzgar lo que sientan o piensen, merced a las muchas cosas que ven o que la sociedad les promete, me pregunto si no les puede ocurrir lo que a mí y, cuando salgan del templo y pasen unos días, se olviden del motivo fundamental de aquel día y recuerden solamente lo que comieron, lo que vistieron, lo que les regalaron, lo que no consiguieron y que tanto deseaban, etc.

Vivimos en un mundo y una sociedad en la que, para el hijo o la hija, para el nieto o la nieta, todo tiene que ser lo mejor, porque quizás nos acordemos, como yo, sin sonrojo, por supuesto, de que no logramos vestir algo propio ese día, que no deja de ser una tontería, porque yo me recuerdo “igual de majo que ellos”, pero todo tiene que ser lo más caro, lo más exclusivo, lo más deslumbrante, para que el niño no lo olvide, aún a riesgo de que se olviden de lo fundamental: que reciben al Señor en una oblea sin sabor ni sustancia, pero que contiene todo lo mejor que la vida nos puede ofrecer, condensado en un trozo de pan, a veces humedecido con una gotita de vino y que, los creyentes los denominamos COMIDA Y BEBIDA DE SALVACIÓN”.

Creo que te has vuelto a dormir otra vez y eso me preocupa. ¿Acaso no vamos a poder hablar seriamente TÚ Y YO, de lo humano y lo divino, sin pretender llegar a un acuerdo?

martes, 21 de mayo de 2019

EN LA MUERTE DE JERÓNIMO CALERO CALERO


HA MUERTO TODO UN POETA – JERÓNIMO CALERO CALERO



Mucha gente lo conocía por Jero el de las telas. Un hombre hecho a sí mismo desde la más sencilla humildad, que ha creado una gran familia con su trabajo y el de su esposa en esa tienda de la calle San Marcos esquina con  Virgen de Gracia. Un hombre sencillo y humilde, sí, pero, un gran poeta, del que se hablará mucho más a partir de ahora.

Hace tiempo que ya hablaba del desenlace que ahora se ha producido. Creo que lo presentía. Y, hace tiempo que empezó a pensar en eso que todos llamamos el más allá, porque tenía sus dudas, como todos, respecto a eso de la resurrección. Lo recuerdo manifestando esas lagunas suyas y nuestras en el Pregón para no ser pronunciado, como él lo bautizó a Nuestro Padre Jesús del Perdón. Y digo yo, que, el que lo ve todo tan sencillo o el que simplemente no lo ve, no es igual que aquel que, como Jero, busca a ese Dios en el que todos, en algún momento y de una u otra forma, creemos o lo buscamos insistentemente.

Ha muerto un poeta y un hombre cabal, un padre de familia y abuelo y, mucha gente que nos quedamos en este tren que es la vida, lo sentimos y lo echaremos de menos. Descanse en paz y que Dios le conceda encontrar, ahora, aquello que tanto buscó.

Les dejo un poema que escribió para la revista de las Fiestas Patronales de 1990. Hermosa MEDITACIÓN. No me cabe duda de que hoy, en estos momentos, el Dios de la Vida, le estará diciendo aquello de “Ven bendito de mi Padre a poseer el Reino de los Cielos”. FGNG



domingo, 19 de mayo de 2019

CELEBRACIONES EN HONOR DE SAN ISIDRO LABRADOR


SAN ISIDRO 2019



Intenso fin de semana de celebraciones y festejos en torno al patrono de los agricultores, San Isidro Labrador, que se han desarrollado, mayormente, en el recinto de FERCAM, con una gran afluencia de manzanareños y manzanareñas, que desean que no se pierdan las tradiciones de antaño, con una Romería que antaño era en el Paraje de Siles y hoy se han trasladado más cerca del ciudadano de Manzanares.

Los festejos comenzaron el sábado 18 con partidos de fútbol 3X3, juegos y bailes con el conjunto “El regreso de la Década en vivo” seguidos de música de Dj. Previamente, en la misa de la tarde de la Parroquia de la Asunción de Nuestra Señora, donde, aunque se trataba de la víspera del 5º domingo de Pascua, con unos textos concretos establecidos por la Iglesia, tuvo especial protagonismo la memoria del santo madrileño, del que se cuenta que, mientras realizaba sus oraciones de mañana, un ángel conducía la yunta con los arados.

El domingo, 19 de mayo, tuvo lugar una ruta de senderismo, chocolatada y bizcocho solidario, a beneficio de la Asociación Contra el Cáncer, antes de que llegara la imagen de San Isidro, como es habitual, en un carro de caballos, primorosamente engalanado con toda la dignidad que gustan los miembros de la Asociación que lo organiza, al que acompañaban, a caballo, números jinetes de la Asociación Cultural Ecuestre de Manzanares.

Después, continuaron las celebraciones en el citado recinto ferial, con castillos hinchables, chiringuitos, masterclass de baile, competición de cintas a caballo, juegos populares, actuación del Grupo Manuel de Falla y los de sevillanas, Amistad y Ana Beatriz. El plato fuerte, nunca mejor dicho, fue una paella popular para más de mil doscientos comensales, que fue consumida por numerosas familias que estuvieron comiendo, como en cualquier romería al uso, a lo largo y ancho de la Feria del Campo, disfrutando de un día con un clima ni de frío ni de calor, en buena armonía y sin incidentes que destacar.

Resaltar la presencia de todos los grupos que se presentan a las Elecciones Municipales, con sus carpas y sus candidatos y la peculiaridad de que fueron concejales y concejalas del Equipo de Gobierno los que repartieron la paella a los comensales.

IMÁGENES PARA RECORDAR









viernes, 17 de mayo de 2019

CONVERSACIONES DE YO CONMIGO – 3




Querido YO, hoy es el Día Mundial de Internet que se instauró en Túnez, en 2005, para dar a conocer las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías en la mejora del nivel de vida de los pueblos y de sus ciudadanos.

Convendrás conmigo que, cuando echamos a rodar la memoria, es relativamente reciente la proliferación del uso de los sistemas de información convirtiéndose en un elemento cotidiano en nuestras vidas. Si intento recordar cuándo fue la primera vez que conocí un PC u ordenador personal, manejé un teclado o empecé a aprender a utilizar un ratón de ordenador, no creo que llegue al cuarto de siglo. Porque, hasta no hace dos décadas, en las oficinas, en mi caso bancarias, seguíamos utilizando la máquina de escribir y el papel de calco. Y, los primeros procesadores de texto que manejé, eran de una tecnología que nada tenía que ver con los que ahora utilizamos.

Las comunicaciones las llevábamos a cabo mediante el teléfono fijo y, en determinados lugares teníamos fax, para transmitir imágenes vía teléfono. Los primeros teléfonos móviles que utilice, creo que fue hace veinte años, desde que empezamos a verlos y solo nos servían para hablar y escuchar y, posteriormente transmitir mensajes mediante SMS. El tamaño y el peso eran considerables, pero era un avance. Y, si sigo pensando en ello, los smartphone o teléfonos inteligentes, hace pocos años que empezaron a ser habituales en nuestros hogares, al igual que las tabletas y los ordenadores portátiles. En poco más de dos décadas ha sido un avance tan espectacular el que se ha producido en los sistemas de comunicación, que si nos ponemos a analizar el fenómeno que se ha producido, es difícil valorarlo objetivamente.

Antes salíamos de casa o a algún viaje y hasta que no llegáramos a nuestro destino, estábamos incomunicados habitualmente. Hoy, si salimos a la calle y se nos olvida el móvil en casa, parece que nos falta lo principal, como si estuviéramos en una isla desierta. Las personas, parece que ya no sabemos comunicarnos mediante la charla o la conversación. Nos resulta más sencillo hacerlo mediante los WhatsApp o el correo electrónico, ya que el propio terminal telefónico se ha convertido en un potente ordenador desde el que realizar todo tipo de operaciones y comunicarse con cualquier lugar del mundo. Todo está contenido, para bien o para mal, en ese pequeño aparato, que últimamente están pretendiendo aumentar de tamaño y que cada día tiene una pantalla más nítida y de mayor resolución y calidad de imágenes.

Y llegados a este punto de la conversación, se me ocurre preguntarte, como veía el otro día en un titular de prensa, creo que digital: ¿qué ocurriría si de un día para otro desapareciera Internet o se vinieran abajo todas las redes de comunicación? Ya, ya sé que es muy difícil imaginarlo o predecir lo que sucedería. Porque, convendrás conmigo que, bien utilizados, los sistemas de comunicación e información son “gloria bendita”, pero su utilización en exceso provoca adicciones peligrosas, al tiempo que nos llevan a una falta de comunicación personal, es decir, de persona a persona, peligrosa por el aislamiento que provoca y ese encerrarse en uno mismo, porque parece que ya no nos hace falta nada: ni libros, ni diccionarios, ni discos, ni películas, ni salir y relacionarnos, ni pedirle al vecino o al amigo consejo o información sobre esto o aquello. ¿Es así o me equivoco? ¿Por qué no me contestas? ¿Es que estás dormido? ¡Ah! ¿Me dices que te da igual? Bueno, quizás esté llevando las cosas a un extremo que solo se me ocurre a mí. Lo pensaré. Disculpa. Por cierto, si esto sigue al mismo ritmo, ¿te imaginas lo que puede ser la comunicación entre las personas dentro de diez o veinte años?  

domingo, 12 de mayo de 2019

LA BANDA EN EL MOLINO GRANDE




Llegué tarde a este especial concierto de nuestra Banda de Música. Me fui andando, dando un paseo y disfrutando de esa noche de primavera, que se iba volviendo silenciosa a medida que abandonaba el casco urbano. Una delicia para los sentidos, para todos los sentidos. Ya huele a primavera, a campo. Parece que, aunque la cosecha será corta, se puede gustar el sabor de una espiga, que va engordando lentamente. Se escuchan los sonidos de toda la vida, los que la Creación dejó en esta bendita tierra; se ve, tenuemente, toda la belleza que encierra nuestra tierra, se puede tocar la cálida temperatura en cualquier piedra, árbol, banco o trozo de madera.



No se oía música. No se oyó hasta que no estuve in situ. Pensé que no había acudido casi nadie. “Es un error”, me dije. “Está un poco lejos”. Pero, ¡oh sorpresa!, cuando llegué, me di cuenta enseguida de mi error. Porque la gente y no creo que fueran solo los familiares de los músicos, porque EL MOLINO GRANDE, se quedó pequeño para albergar a tanta gente como allí había. Y no solo gente. Allí se notaba el calor que, desde hace mucho tiempo, acompaña cada actuación de nuestra BANDA DE MÚSICA.



Es una maravilla, mirarlos y ver tanta gente joven, junto a los músicos veteranos, contando, además, con que anoche a los músicos de plantilla, acompañaban un buen número de miembros muy jóvenes de la Banda de Educandos, que Eduardo Gallego, su Director, fue presentando al final del concierto.



A pesar de las estrecheces que provocaba la gran avalancha de escuchantes que componíamos el auditorio nocturno de una noche de primavera, en un molino de agua del río Azuer, a su paso por Manzanares, aunque estábamos a cielo abierto, la Banda suena de maravilla, cada día mejor y es un deleite poder escucharlos y disfrutar con sus músicas. El programa, todo un lujo, lo insertamos aquí y con los modestos medios, intentamos reflejar aquel ambiente con la grabación del video de Benamor. Danza del fuego, de Pablo Luna, interpretado por la Banda de Música de la AMC Julián Sánchez Maroto. Enhorabuena a ellos y a los patrocinadores, el Área y la Concejalía de Cultura del Excmo. Ayuntamiento, por buscar nuevos espacios para el arte, en nuestro pueblo. FGNG