AUNQUE SOY DE LA MANCHA NO MANCHO A NADIE

Recopilación de artículos sobre Manzanares

martes, 9 de julio de 2019

CONVERSACIONES DE YO CONMIGO - 13




Los brazos


Querido YO, esta tarde, después de escuchar una homilía mariana y contemplar al Niño en brazos de su Madre, con alguna lágrima de más, recuerdo los brazos que ME mecieron, las manos que ME acariciaron, los labios que ME besaron, los oídos que ME escucharon y aquellos ojos que ME miraron y radiografiaron MI vida, aquel recuerdo que se quedó CONMIGO y que, solo es eso: RECUERDO, que no presencia, ni ausencia.

La recuerdo lavando en la “artesilla” sobre aquella tabla rugosa o fregando el suelo con la bayeta; un suelo de madera o de tierra y baldosas, que permitía devolver o compensar otras gracias recibidas en la familia. La recuerdo joven y, la recuerdo menos joven. La recuerdo dependiente y la recuerdo suficiente. La recuerdo velar mi sueño y la recuerdo despertándome a las tantas de la madrugada, para emprender, como cada lunes de madrugada, un nuevo viaje, alzando su mano desde la puerta del hogar, antes de que yo diera la vuelta a la esquina.

Son... tantos recuerdos, tanta añoranza, tantos deseos de volverla a ver y abrazarla. Seguro que solo te lo puedo contar a ti, porque cualquiera me dirá que no merece la pena perder el tiempo con los recuerdos, que hay que mirar hacia adelante y valorar todo lo que la vida tiene para uno un poco más allá, en el siguiente trecho del camino. Y llevarán razón. Seguro que he de dar gracias por tantos bienes, casi todos intangibles, pero muy valiosos y que he de considerar como regalos de dioses...

Pero esta tarde, quizás por desentonar, he recordado los brazos fuertes de MI MADRE y me ha dado por llorar... Solo un poco, pero me ha servido de consuelo. Perdóname, ha sido una debilidad que, quizás no se repita.

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