“Si
pudieras explicarlo todo, no tendrías en qué creer”
- Me da la impresión que, todo esto de nuestras
“conversaciones” es un poco consecuencia de que estás “algo pirao”, con esa fijación tuya del “alemán”. Vamos a ver, ¿de
dónde sacas ahora esta frase? ¿Porque no eres tan inteligente, ni siquiera eres
tan creyente como tú crees?
- Es cierto. ¡Qué bien me conoces! Ya debías
saber que esta frase está extraída de un dialogo, en un capítulo de una serie
futurista de viajes espaciales, que estoy viendo actualmente. Pero podría ser,
perfectamente sacada del Evangelio o Buena Noticia.
- Estamos a 20-J del Corpus y, que Dios me
perdone, pero, viendo tanto lujo y tanta fanfarria como se gasta, quizás para
atraer más turismo hacia Toledo, me viene a la mente una frase, esta, sí es de
Jesús, del 23-J del Corpus: “Dadles
vosotros de comer”. Quizás esté en una de esas largas noches oscuras que
todos atravesamos y que nos hacen volvernos “odiosos” e “intolerantes”, pero
creo que Jesús nunca gastó muchos lujos, ni quiso ocupar un lugar preeminente
en ningún sitio y la gente lo seguía sin dudarlo.
El Jesús que YO siento en MI corazón, es una
persona que, siéndolo TODO, pasa inadvertido. Es un Dios que, a base de
quererte, en silencio, poco a poco se va arraigando muy dentro, a la que no
puedes negarle nada, con la que te entiendes sin hablar. Es un Dios todo bondad
y generosidad, alguien que, a base de buscarlo, te lo encuentras en todo, sin excepción.
Un Dios exigente que, a base de entregarse, cada vez es más completo y más
grande. Un Dios al que no le hacen falta muchas palabras para explicarlo todo.
Un Dios que no pide nada y lo da todo.
Pero ¡ay amigo! cuando ese Dios del que te
hablo y al que, poco a poco, voy conociendo, te elige para algo, aunque no te
agrade, no le digas nunca NO, porque Él se las va a arreglar, para que sea que
SÍ y, cuando comprendas que es por ahí por donde quiere que vayas, no puedes
oponerte, porque Él sabe lo que te conviene o lo que le conviene a los que te
rodean y se vale de TI para llevarlo a cabo.
No sé, igual me he desviado, pero ME gusta ese
Dios escondido del Sagrario. Hay muchas veces que estás allí, frente a Él y
notas que se ha ido a hacer algún recado o que está observándote y esperándote,
pero no quiere que lo sepas, pero ¡ay amigo! cuando lo llamas y quiere estar
allí, entonces percibes ese ciento por uno que a Él le gustaba tanto decir.
- Oye YO, ¿sabes que me quedo igual que al
principio? ¿Tú por qué crees, si no ves?
- No sabría decirte. Es algo tan grande, que no
sé explicar, que cuando intento averiguarlo, me entran ganas de no insistir. Yo
sé que Él está ahí y que cuando quiera se mostrará para que lo conozca. ¿Acaso
hace falta más?
- Perdona, no lo entiendo. Pero te creo. Por cierto, qué lío es este, que no publicamos por orden las conversaciones.
- Algún día me lo explicaré YO y te lo diré. Gracias por la observación.

No hay comentarios:
Publicar un comentario