AUNQUE SOY DE LA MANCHA NO MANCHO A NADIE

Recopilación de artículos sobre Manzanares

lunes, 17 de junio de 2019

CONVERSACIONES DE YO CONMIGO - 7




“Adioses”


Querido YO, ¿cómo llevas la primavera?

No sé qué decirte. Creo que un poco melancólico, lo que me recuerda que, en esta vida nuestra, TUYA Y MÍA, hemos vivido cientos, miles de despedidas, porque eso de estar fuera, más lejos o más cerca de los seres queridos, nos ha originado, junto a esa hermosa familia que un día formamos, infinidad de viajes, multitud de “ya estamos aquí” “ya hemos llegado” “nos vamos” “hasta pronto” “volvemos dentro de tanto tiempo”, etc.

No ha sido mala mi vida trashumante, pero, ahora, cuando me toca quedarme y ver como otros se marchan, comprendo que los míos quedaran un poco preocupados y tristones cuando yo ponía el contacto de mi coche o cogía la maleta y me encaminaba para la estación. Es imposible acostumbrarse a decir adiós, una y otra vez y, hasta hay veces que uno se resiste a comprender que ha nacido y, por suerte, vive, después de muchos años, en donde siempre quiso vivir, pero vive en un lugar que nunca será autosuficiente para conseguir que, como antaño, “la gallina tenga recogidos los polluelos entre sus alas”.

Esta vida está plagada de adioses y, cuando hace unos días, decíamos adiós a Jerónimo, recordaba otros adioses similares, de personas tan queridas y tan importantes en mi vida, como mi padre o mi madre, por poner algún ejemplo “sin importancia”.

Pero no todo ha de ser melancolía y añoranza, a la vez que hartazgo de tantos viajes como solemos emprender ahora, porque también, la vida, nos concede muchos “holas” como la llegada del amor, de los hijos, de los nietos y hasta algunos o algunas, pueden presumir de decir hola a la fortuna, muchos a la alegría y muchísimos más a la felicidad, que no suele ser efímera, aunque quizás pasajera.

Ya, me imagino que todo esto es un rollo para ti, que no quieres melancolía y prefieres la distracción y la jarana, pero es que, si no te tuviera a ti, mi contrapeso, sería una pena de hombre. ¿Nos tomamos algo?

No hay comentarios:

Publicar un comentario