AUNQUE SOY DE LA MANCHA NO MANCHO A NADIE

Recopilación de artículos sobre Manzanares

sábado, 12 de septiembre de 2020

CONVERSACIONES DE YO CONMIGO - 26


 




Y en esto... llegó Jesús (del Perdón)

 

- Por cierto, YO, hace demasiado que no divagamos o nos ponemos serios o nos echamos unas risas internas o… qué se yo. La pandemia nos está cambiando y, quizás, nos induce a pensar que, esto de la “NUEVA NORMALIDAD”, es totalmente NORMAL. Y todo nos lleva a pensar, con esos miles de afectados o contagiados que se publican cada día, que “por hoy nos hemos librado” y que, quizás mañana no tengamos tanta suerte. Somos escépticos respecto a lo de las vacunas y pensamos que no llegarán a tiempo. Al menos, no para nosotros. Porque, fíjate que cerquita, rodeándonos, están esas poblaciones que vuelven a confinar y no terminan de acabar con los problemas que, por desgracia les afectan.

 

- Pero, no me negarás que TÚ nunca habías pensado que esto llegaría a arruinar las fiestas de Jesús del Perdón o Patronales. Ni tú, ni yo, ni nadie, pensábamos que iba a llegar tan lejos todo esto, que íbamos a hacer habitual, como prenda, la dichosa mascarilla. Al menos, los que no somos científicos ni personal sanitario, que benditos sean por la labor que están llevando a cabo. Y si, en nuestra anterior conversación, te afeaba tu enclaustramiento, en ésta, quizás he de reprocharte que haces senda de tu casa a la Parroquia y viceversa, porque se trata de TU QUERIDO PADRE JESÚS DEL PERDÓN.

 

- Perdona MI. Habla con propiedad. Es NUESTRO QUERIDO PADRE JESÚS DEL PERDÓN. Y ya sé que me vas a aclarar que se trata de una escultura de madera policromada. Pero es que, en ningún caso llevarás razón. Porque, para cada hijo o hija de Manzanares, Jesús del Perdón, es algo distinto y especial, que nos lleva a proclamarlo nuestro Padre, Patrono, Maestro, Hermano, Amigo.

 

Quizás, con eso de la mascarilla, el día 5 de septiembre, no llegaste a percibir que, los que tuvimos la suerte de estar ahí, a las puertas de la Ermita de la calle Ancha o Jesús del Perdón, cuando Él apareció por el umbral del templo, sobre su carroza, entre un manto de humildes flores, que digo yo, que aquí somos pródigos en pedir, pero no tenemos lo que hay que tener, para matarnos por hacer cola para alfombrar esa carroza con las mejores flores del momento; que somos cansinos para contarle nuestras penas y cuitas, pero nos olvidamos cuando de agradecer se trata. ¿Te ha dado o te ha raspeado?

 

- Y como me he perdido expulsando demasiadas “babas”, continuo con mi narración. Cuando Él asomó por la puerta, ahí se acabó el YO y empezó el NOSOTROS, se acabó el JESÚS y empezó el SEÑOR GRACIAS POR ESTE AÑO MÁS. Se acabó el mirar hacia otro lado y empezaron a manar lágrimas de alegría y emoción. Y la gente, que tuvo la suerte de verlo pasar, un poco más deprisa que de costumbre, hacía un alto largo y quedaba como embobada, como si estuviéramos viendo pasar a nuestro padre o nuestra madre o nuestros seres queridos, que ya estarán junto a Él, en el cielo, porque hay un cielo y una tierra. Igual que hay un infierno, digo YO que medio vacío, porque este Cristo Nuestro, tiene un corazón así de grande.

 

- Te estás poniendo en plan “fanaticus” como te confirmaron hace unos años, sin pararse a mirar el diccionario y lo que esta palabra representa para el humano. Por eso, quiero que hagamos un alto “mu grande” y sigamos hablando eso de la fe tuya en Nuestro Padre Jesús del Perdón o Jesucristo Hijo del Dios Vivo, que igual da.

 

- De acuerdo, nos vemos entonces.

  

No hay comentarios:

Publicar un comentario