AUNQUE SOY DE LA MANCHA NO MANCHO A NADIE

Recopilación de artículos sobre Manzanares

sábado, 12 de septiembre de 2020

CONVERSACIONES DE YO CONMIGO - 25

 



 La “nueva normalidad”

 

- Perdóname YO, pero, los últimos meses se me han pasado, lacónicamente, en un duermevela interminable, en el cual, ni haces ni dejas hacer. Es un abandono, un esperar y no saber qué.

 

- Tienes razón porque, han ido pasando las fases, una tras otra y, de pronto, nos hemos encontrado con una “normalidad” que no es normal. Porque lo cierto es, que el virus o coronavirus no se ha ido, está ahí, como lo estaba al principio, sea este en la fecha que cada uno quiera atribuir. Se producen rebrotes, nuevos confinamientos aquí y allá y, qué quieres que te diga, parece que seguimos esperando algo inesperado y casi siempre peor que lo que tenemos.

 

- Es curioso que no haya habido Feria y Fiestas y casi todos lo veamos tan normal y, supongo que, la mayoría pensábamos que, en septiembre, para Jesús, nos desquitaríamos y disfrutaríamos de unas hermosas Fiestas Patronales, aunque no haya ni una terraza en la Plaza y el verano esté pasando, sin pena ni gloria, a la espera de que nos digan que han encontrado el remedio del mal. Como si esperáramos algo inesperado, sin ninguna fe en que lo vayamos a encontrar.

 

- Por cierto y ya que lo mencionas, no me explico lo de la Plaza de las Palomas, desierta de la algarabía y el colorido que dan al verano esas terrazas de bares y heladería, en el que solazarse, descansar, refrescarse y reponer fuerzas, al tiempo que cotillear o escuchar un concierto o una representación o... qué se yo.

 

- Lo cierto YO, es que esto es raro, pero raro, raro, raro. Y más cierto, es que no hay nadie que parezca dispuesto a animar el cotarro. Se impone la prudencia y repartirse cada cual por esas terrazas que han surgido, sobre todo por la zona del Gran Teatro y las tradicionales de los Paseos del Río y tratar de plantar cara a lo que vaya viniendo.

 

- Bueno, tampoco TÚ te podrás quejar, porque llevas un verano de enclaustramiento hogareño que, con poco que te descuides, va a parecer que eres un recluso voluntario. Realmente hay que ser precavidos, pero no debes sugestionarte con tanto contagio como cada día acude a las notas de prensa y las pantallas de televisión. El día y la hora no lo sabemos, y hay que vivir, precavidos, pero un poco libres.

 

- Tienes razón, pero cuando te relatan cómo han muerto los por desgracia afectados y afectadas, te causa un cierto pavor intentar ponerte en su pellejo. Lo cierto es que, será lo que Dios quiera y habrá que seguir viviendo el tiempo que nos quede, pero con cuidado de no descuidarnos, porque tiempo habrá de marcharnos para siempre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario