La
espiral -¿o el bucle?- quasi primaveral.
- Hola MÍ ¿Qué tal tu día?
- Buenas tardes-noches YO. Yo diría que no ha
estado mal. Ya sabes que, a veces, desear algo, conlleva el riesgo de verlo
cumplido y, hoy he visto el progreso del cumplimiento de un deseo largo tiempo
acariciado familiarmente. Y como consecuencia hemos avanzado un montón en una
obra, casi faraónica, que me gustaría ver terminada.
Pero... a TI, TE veo un tanto mustio. ¿No será la
primavera que te ha despertado la melancolía?
- Bueno, lo cierto es que ME conoces mejor que
YO mismo. Pero no es la melancolía. A veces una frase o una imagen o una cita,
te hacen pensar y elucubrar sobre la vida propia y te pones muy serio.
Porque, ¿Qué hubiera ocurrido si, lo que sucedió en un momento dado, hubiera sido de
otra manera? ¿O esa elección que hiciste o hice o hicimos –porque no te olvides
que este desdoblamiento de personalidades, no es bipolaridad, sino
divertimento, porque somos uno, hablando CONMIGO mismo- hubiera sido distinta?
¿Qué hubiera pasado si, el tiempo perdido en tontadas o durmiendo en exceso o
“perreando”, lo hubiéramos aprovechado en el estudio o el aprendizaje, en
conseguir terminar este o aquel estudio que dejé a medias?
- Bueno, ME parece que ya estamos otra vez con
eso de que toda la vida es sueño y los sueños... sueños son, caray. De qué TE
sirve seguir perdiendo el tiempo con divagaciones que no TE llevan a ninguna
parte. A MÍ, ME da por pensar que hubiera podido ser un gran futbolista o un
magnífico cirujano o un artista que hiciera obras inigualables o un empresario
de éxito que hubiera creado una línea de productos maravillosa, que ME
arrebataran de las manos. Pero eso es meterte en una espiral o en el bucle,
como se dice ahora, para seguir soñando con lo que ni pudo, ni fue, ni será.
Despierta y piensa en positivo ¿TU TE arrepientes de tu vida, cambiarías
algunas páginas de ella, y con ellas todas las consecuencias positivas y
negativas que sucedieron con motivo de esas decisiones o vivencias tan propias
e íntimas, tan tuyas?
- ¿Sabes qué te digo MI? ¡Que te vayas a hacer
puñetas! ¡TU lo que quieres es liarme! ¡Pues bueno soy yo para que me piquen el
billete! ¡Es que no sé por qué hablo contigo! ¡Siempre tienes que llevarte la
razón! ¡Hala, no me hables!
- ¿TE das cuenta de que no hay quien hable
CONTIGO? Pero no te preocupes que esto no se acaba aquí. Seguiremos en otra
ocasión. TE quiero, MI YO.
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