AUNQUE SOY DE LA MANCHA NO MANCHO A NADIE

Recopilación de artículos sobre Manzanares

lunes, 13 de abril de 2020

CONVERSACIONES DESDE MI CONFINAMIENTO - 1






Mis tesoros

- Perdona, pero hace una eternidad que no tenemos una de nuestras conversaciones.

- Lo cierto YO, es que, como tú bien sabes, no me cuesta ningún sacrificio estar en casa, ya va para un mes, con una sola salida para ir al Centro de Salud, porque estoy, estamos, muy bien acompañado de mi esposa, la mujer de mi vida, si no fuera porque tengo otras cuatro mujeres a las que solo veo, de higos a brevas, a través de los artilugios, que fallan más que una escopeta de ferias. Ellas y, sobre todo Lucía y Teresa, son MI GRAN TESORO, lo que añoro no poder besar y abrazar.

- Vale tío. Que melancólico te pones. Así están muchos. Esto pasará y volverás a la rutina y, sobre todo, no te quejes, que las tienes muy cerquita, casi podría decirse que están a tiro de piedra. Pero hay algo más que te estás guardando y que yo sé que también llevas clavado en tu viejo y cascado corazón.

- Bueno, pues sí. Me duele en el alma, cuando me olvido que mi bola y las de los míos, también están en el bombo, pero hasta ahora hemos tenido la suerte de que no nos toque la china. Mira, me duele y, a veces, como esta tarde, se me estrecha la garganta con un nudo profundo y, de pronto, me sube como una bilis desde lo más profundo de mi ser y me pongo a llorar, casi sin lágrimas, extraño, pero me cuesta sacar fuera toda esa tristeza y desesperación que me produce enterarme que, un o una persona, conocida, estimada o querida, se están debatiendo entre la vida y la muerte o, simplemente, acaba de morir. Me duelo en lo más hondo, cuando, al mediodía, dan el parte de bajas y hasta a veces parece que, todo lo que sea menos de seiscientos diarios, es normal o es un triunfo. Y después me echo unas broncas, porque creo que solo conque caiga uno o una, estamos “jodidos y bien jodidos”.

Y me pregunto, cuándo va a acabar todo esto y qué va a pasar cuando acabe y salgamos, “acojonados”, a la calle, pensando que en el ambiente hay unos “polvos de la hermana Celestina”, que nos van a acabar matando a todos. Soy muy miedoso, lo confieso. Sobre todo, por lo que te decía al principio, por “mis tesoros”, parafraseando a ET.

Y como, a veces, tiendo a ser pesimista, me pregunto, después, cuando he asimilado que esto es lo que hay, qué va a pasar con todos los que pierdan su medio de sustento, con las empresas que no van a volver a levantar la persiana, con los pensionistas, a los que algo nos va a tocar, seguro, y no bueno, cuando falte dinero para pagar las pensiones. Y entonces me encomiendo al Altísimo y vuelvo a decirme, que soy muy afortunado, porque MIS TESOROS están bien y, cuando veo las fotos del móvil, me despiertan la sonrisa y me da por chillar y... Y entonces se enfada mi mujer y me regaña y, vuelvo a dar gracias, porque eso es señal de que estamos vivos y siento que, a pesar de los muchos años juntos, “la sigo queriendo, más que el primer día”.

- ¡Vaya parrafada tío! Bien que te has desquitado del tiempo que no hablábamos o que no reflexionábamos juntos. Con lo que me gusta acabar hasta los mismísimos, porque es que, has de reconocerlo, eres “mu cansino”. Qué te parece si seguimos confinados y levantamos el ánimo, pensando que el día veintiséis van a levantar un poco la mano y podremos salir a tomar el sol. Que no sea solo, los paseos por el patio. ¿Te vale así?

- Bueno. No queda otra. Pero eso de echar mano a la despensa y que no haya ninguna chuche dulce de las que me gustan...  


No hay comentarios:

Publicar un comentario